Acabo de recibir una cadena supuestamente muy graciosa, haciendo chistes sobre lo inútiles y espantosos que son los hombres (los seres humanos masculinos). Luego, en el mensaje se pide que se reenvíe esto a todas las mujeres brillantes que quien la recibe conozca. No me queda claro si porque quien redactó el mensaje considera que a una mujer brillante le deleitará leer mensajes de denigración de otros seres humanos, lo cual habla del extraño y pobre concepto que quien redactó tiene del concepto “brillante” o porque el objetivo es hacer pasar un mal rato a las mujeres brillantes, siendo testigos de cómo se perpetúa el odio y la división entre los humanos, disfrazado de bromas inocentes e inocuas.
Conozco (y a menudo lamento) el terrible poder de expansión y alcance que tienen estas cadenas, mientras otra información relevante y valiosa para el avance de nuestra cultura y sociedad no llega muy lejos.
No puedo, entonces, más que intentar usar el mismo medio en el que veo toda clase de exitosos intentos de perpetuar la desinformación y la enfermedad de nuestra cultura para algo que considero totalmente relevante. Muchas personas pensarán “ah, pero ésta no tiene humor, ¡qué amarga¡” Quienes me conocen saben muy bien del sentido del humor que es parte de mí.
No considero esto humor, sino una excelente forma de seguir diseminando aquello de lo que nos quejamos cuando estamos “serios”, teñido de un humor falso y enfermizo.
¿A qué creemos referirnos cuando nos quejamos de la discriminación, el odio y la división?
Discriminar no se trata de –supuestas- minorías solamente, o de grupos de humanos a los que en esta etapa de la historia es políticamente incorrecto discriminar. Discriminar es dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por alguna (supuesta o real) característica. No importa la persona o el grupo, o la característica.
Y ése es el punto. El objetivo es que sigamos divididos (y encontremos siempre nuevas formas de división), mientras los poderosos se alimentan de nuestro miedo y odio para seguir sacando su tajada, cada vez mayor. ¿Se dieron cuenta de que cuando nos encontramos con alguien nuevo siempre buscamos lo que nos diferencia y no lo que nos une? Automáticamente surge en nuestro interior la noción de si es más flaco, o más gordo, o más alto, o más bajo, o más pobre, o más rico, o más negro, o más rubio. Y ése es el punto.
Mientras sigamos creyendo que la división la generan y perpetúan los demás, y estemos convencidos de que nosotros no hacemos ningún aporte, estamos perdidos.
Sé que comenzar a fijarse en qué aporte hace uno a la situación enferma en que se encuentra nuestra sociedad es un trabajo. Incómodo y muchas veces doloroso. Pero es la única manera de cambiarla.
Parece algo pequeño, pero es enorme cuando se multiplica por cada persona. Cada uno de nosotros es lo que hace de este mundo lo que es.
Si contestan cadenas como ésta u otras (cuyo acuerdo tácito es que sólo la tenés que reenviar, pero NUNCA contestar u opinar al respecto), tal vez personas que ustedes estiman mucho se enojen con ustedes. Me ha pasado.
Cuando empiecen a negarse y a mostrar a otros sus hallazgos, es posible que los maltraten, que los discriminen (claro!), que los traten de “anormales”.
Un sabio dijo “It is no measure of health to be well adjusted to a profoundly sick society”. (No es medida de sanidad el estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma). –Krishnamurti
Aguántense. Sé cuánto duele, pero recuerden que ese dolor es un pequeño precio que pagar por aquello que –se supone- todos queremos: un mundo mejor.
Otro sabio dijo: Es hora de dejar de hacer lo que nos resulta conveniente en un momento dado y empezar a hacer lo correcto.
Si tienen interés en ver documentales que nos ayudan a comprender en qué mundo realmente estamos y cómo podemos mejorarlo, les dejo links a videos que pueden ver gratis por internet:
Zeitgeist
Zeitgeist Addendum
Más información y otros documentales:
El dinero es deuda
Codex Alimentarius
Discurso de JFK antes de ser asesinado
Los repetidores
El monopolio de los medios
http://www.thezeitgeistmovement.com/
http://www.thevenusproject.com/
Hay mucha más información, si uno busca (por supuesto, no en los medios masivos).
La única manera de cambiar el mundo es cambiando uno.
Conozco (y a menudo lamento) el terrible poder de expansión y alcance que tienen estas cadenas, mientras otra información relevante y valiosa para el avance de nuestra cultura y sociedad no llega muy lejos.
No puedo, entonces, más que intentar usar el mismo medio en el que veo toda clase de exitosos intentos de perpetuar la desinformación y la enfermedad de nuestra cultura para algo que considero totalmente relevante. Muchas personas pensarán “ah, pero ésta no tiene humor, ¡qué amarga¡” Quienes me conocen saben muy bien del sentido del humor que es parte de mí.
No considero esto humor, sino una excelente forma de seguir diseminando aquello de lo que nos quejamos cuando estamos “serios”, teñido de un humor falso y enfermizo.
¿A qué creemos referirnos cuando nos quejamos de la discriminación, el odio y la división?
Discriminar no se trata de –supuestas- minorías solamente, o de grupos de humanos a los que en esta etapa de la historia es políticamente incorrecto discriminar. Discriminar es dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por alguna (supuesta o real) característica. No importa la persona o el grupo, o la característica.
Y ése es el punto. El objetivo es que sigamos divididos (y encontremos siempre nuevas formas de división), mientras los poderosos se alimentan de nuestro miedo y odio para seguir sacando su tajada, cada vez mayor. ¿Se dieron cuenta de que cuando nos encontramos con alguien nuevo siempre buscamos lo que nos diferencia y no lo que nos une? Automáticamente surge en nuestro interior la noción de si es más flaco, o más gordo, o más alto, o más bajo, o más pobre, o más rico, o más negro, o más rubio. Y ése es el punto.
Mientras sigamos creyendo que la división la generan y perpetúan los demás, y estemos convencidos de que nosotros no hacemos ningún aporte, estamos perdidos.
Sé que comenzar a fijarse en qué aporte hace uno a la situación enferma en que se encuentra nuestra sociedad es un trabajo. Incómodo y muchas veces doloroso. Pero es la única manera de cambiarla.
Parece algo pequeño, pero es enorme cuando se multiplica por cada persona. Cada uno de nosotros es lo que hace de este mundo lo que es.
Si contestan cadenas como ésta u otras (cuyo acuerdo tácito es que sólo la tenés que reenviar, pero NUNCA contestar u opinar al respecto), tal vez personas que ustedes estiman mucho se enojen con ustedes. Me ha pasado.
Cuando empiecen a negarse y a mostrar a otros sus hallazgos, es posible que los maltraten, que los discriminen (claro!), que los traten de “anormales”.
Un sabio dijo “It is no measure of health to be well adjusted to a profoundly sick society”. (No es medida de sanidad el estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma). –Krishnamurti
Aguántense. Sé cuánto duele, pero recuerden que ese dolor es un pequeño precio que pagar por aquello que –se supone- todos queremos: un mundo mejor.
Otro sabio dijo: Es hora de dejar de hacer lo que nos resulta conveniente en un momento dado y empezar a hacer lo correcto.
Si tienen interés en ver documentales que nos ayudan a comprender en qué mundo realmente estamos y cómo podemos mejorarlo, les dejo links a videos que pueden ver gratis por internet:
Zeitgeist
Zeitgeist Addendum
Más información y otros documentales:
El dinero es deuda
Codex Alimentarius
Discurso de JFK antes de ser asesinado
Los repetidores
El monopolio de los medios
http://www.thezeitgeistmovement.com/
http://www.thevenusproject.com/
Hay mucha más información, si uno busca (por supuesto, no en los medios masivos).
La única manera de cambiar el mundo es cambiando uno.

